La intempestiva suspensión de una jornada solidaria en la escuela industrial Albert Thomas de La Plata terminó convirtiéndose en un verdadero escándalo y una durísima denuncia de parte del streamer Gerónimo “Momo” Benavides, quien fue alumno y muestra un permanente compromiso con esa institución.
Ante el evidente estado de deterioro del edificio, exalumnos, padres y docentes habían organizado una jornada de pintura, iluminación y limpieza que difundieron a través de redes sociales. La iniciativa destacaba por ser totalmente autogestionada: los voluntarios aportarían su propio dinero, materiales y herramientas para realizar el mantenimiento que, afirman, el Estado no garantiza.
Momo, como es habitual, se hizo eco y colaboró en darle difusión a la iniciativa, comprometiéndose además a participar junto a sus excompañeros. La jornada se iba a realizar el sábado, pero el viernes a última hora llegó el obstáculo: la inspectora regional de Educación Verónica Sosa decidió que no se llevara a cabo.
Este domingo, durante su stream, Momo pasó facturas. Sostuvo que la prohibición de la jornada se dio porque las autoridades provinciales “no quieren que muestre cómo está el colegio, no quieren que muestre lo que directamente son escombros prácticamente”.
El Thomas, como se lo conoce popularmente, es, según el streamer platense, “un colegio destruido y no por este gobierno nada más, por todos los gobiernos pasados”. Incluso fue más allá y planteó que lo que se busca es que “se caiga el colegio y que los pibes no estudien”.
También denunció que el presupuesto del Albert Thomas hasta el año pasado era de 6 millones de pesos anuales. “Es medio salario. Medio salario de un ñoqui. Es menos es menos de lo que cobra una ex prostituta paga en el Congreso en un mes, porque en el Congreso ganan nueve palos por mes”, agregó, enfurecido.













