Un gravísimo hecho ocurrió en la noche del miércoles a la altura del kilómetro 12 de la Ruta 32, en cercanías del predio del INTA Pergamino. De acuerdo a la reconstrucción inicial de los investigadores, dos efectivos del Comando de Patrulla Rural interceptaron una motocicleta con dos ocupantes para identificarlos en el marco de un procedimiento preventivo.
A medida que avanzan las horas, la Justicia comenzó a desentramar la secuencia exacta de los hechos.
El fiscal Fernando D’Elio brindó precisiones fundamentales que echan luz sobre cómo se desencadenó la balacera en la que un efectivo de la Patrulla Rural terminó herido en el cuello y los delincuentes lograron apoderarse del móvil policial para escapar.
De acuerdo con lo expuesto por el titular de la instrucción judicial, la reconstrucción del escenario inicial sitúa a los dos uniformados realizando tareas de prevención en horario nocturno y bajo condiciones de visibilidad severamente reducidas por una intensa niebla. En ese contexto, divisaron a dos sujetos sospechosos que se desplazaban a bordo de una motocicleta que circulaba sin las luces reglamentarias encendidas.
El giro dramático de la noche se produjo al momento de interceptarlos para una identificación de rutina. El fiscal D’Elio detalló que los ocupantes del rodado menor aportaron identidades falsas ante los agentes. La tensión escaló de manera definitiva cuando los efectivos policiales procedieron a requisar las pertenencias de los sospechosos y hallaron precintos ocultos en el interior de una mochila.
Al verse completamente descubiertos, ambos malvivientes extrajeron armas de fuego de entre sus ropas y comenzaron a disparar a quemarropa contra el personal.
Frente al ataque intempestivo, los oficiales de la Patrulla Rural debieron replegarse para ponerse a resguardo y respondieron la agresión en legítima defensa.
Fue en esa ráfaga de disparos donde uno de los uniformados sufrió un roce de bala en la zona del cuello. Mientras el compañero asistía al efectivo herido, los malvivientes aprovecharon la vulnerabilidad de la situación, se subieron al patrullero de la fuerza y huyeron de la escena a toda velocidad.
Las novedades del caso también alcanzan el estado y la situación procesal de los autores. El fiscal confirmó que uno de los atacantes ingresó poco después a la Guardia del Hospital de Pergamino con heridas de arma de fuego producto del tiroteo, encontrándose actualmente internado con pronóstico reservado.
Su cómplice, en tanto, ya fue plenamente identificado por los investigadores, lo que derivó en pedidos urgentes de detención y órdenes de allanamiento para dar con su paradero.
En el lugar del enfrentamiento se lograron secuestrar la moto en la que viajaban originalmente y un arma de fuego que los delincuentes dejaron olvidada dentro del propio móvil policial, que luego abandonaron.
Al cierre de sus declaraciones, el fiscal respaldó con firmeza el desempeño de las fuerzas de seguridad actuantes: “Estoy convencido de que se evitó un hecho grave por las armas y las características de los sujetos”, concluyó de manera tajante, confirmando que ambos implicados cuentan con un frondoso prontuario de antecedentes penales.
Fuente: Casos Policiales







