El nuevo sistema de radarización de rutas en Pergamino se presentó como “parte de un proceso de renovación tecnológica vinculado al vencimiento de los contratos vigentes, comenzó el recambio de los equipos de control de velocidad instalados en rutas nacionales y provinciales que atraviesan el Partido de Pergamino”.
“Estas tareas forman parte de un plan integral que contempla la modernización de los sistemas de fiscalización electrónica del tránsito, con el objetivo de optimizar los controles vehiculares y fortalecer las acciones de prevención vial en corredores de alta circulación”.
Al tiempo, se encargan de aclarar enfáticamente que “nada tiene que ver la Municipalidad”, para que la población no reaccione a otra medida para el cobro de multas a los automovilistas.
“La medida es llevada adelante por la nueva empresa adjudicataria encargada del monitoreo de los radares, que ya inició la primera etapa de los trabajos con la sustitución de los dispositivos ubicados en dos puntos estratégicos de la región. Uno de los nuevos equipos fue instalado sobre la Ruta Nacional Nº 8, en las inmediaciones del campo de deportes del Club Gimnasia y Esgrima de Pergamino, mientras que el otro reemplazo se concretó sobre la Ruta Provincial Nº 32, a pocos metros de las dependencias de Infantería de la Policía Bonaerense”, detallan.
La colocación de radares para fotomultas continuará en otros puntos del distrito pergaminense.
LA REALIDAD
Es verdad que la instalación de nuevos radares está a cargo de una empresa privada, pero lo que no te dicen es con qué objetivo.
Imaginen que una firma privada no realiza una gran inversión en tecnología, instalación y logística con personal asignado “en forma benéfica”. Esto es un negocio (absolutamente lícito en la provincia de Buenos Aires) que se amortiza y resulta rentable a través del cobro de multas.
Y lo que no es cierto es que “la Municipalidad no tiene nada que ver”, ya que aunque sean rutas nacionales o provinciales, la instalación de radares requiere de la necesaria autorización del Municipio que atraviesan, y que percibe un porcentaje de cada infracción que se cobra.
Basta comprobar que este sistema no existe en todos los distritos porque si el Intendente no autoriza, no se pueden colocar.






