Si la plata de los contribuyentes se invirtiera bien en Arrecifes, o no se desviara a ningún bolsillo, seguramente seríamos una mejor ciudad. No es casual que estemos rodeados de localidades que progresan en la región y nosotros estemos cada vez peor.
Pero lamentablemente esta gestión municipal se maneja con un descaro total en todo sentido, haciendo lo que se les canta y mal, revoleando plata para todos lados y repitiendo las mismas obras dos o tres veces por ineficiencia o vaya a saber por qué.
La impunidad es absoluta, porque además el Intendente sabe que tiene un Concejo Deliberante conformado mitad por empleados o socios suyos y la otra mitad por una oposición también absolutamente ineficiente. Nadie controla nada y, aparte de “actuar políticamente para no quedar mal”, nadie le exige nada.
Ya hablamos del desastre que hicieron en Todd con la supuesta obra de cloacas que nunca van a funcionar. También en Villa Sanguinetti. También en la Escuela Agropecuaria. Y podríamos seguir con los “también”.
Esto pasó ahora en la calle Juan Larrea de Todd, donde los vehículos se caen y se hunden cuando transitan. Es increíble. Como también es increíble que haya gente que defienda esto bajo la excusa de que estas notas “son políticas”.
Desde este diario sólo mostramos lo que sucede y lo contamos. Y no aceptamos recibir dinero por zurda para no hacerlo…










