Matilda, el ambicioso musical producido y protagonizado por arrecifeños, ya agotó localidades para sus tres primeras presentaciones, este sábado, domingo y lunes feriado, y tiene en venta entradas para las nuevas funciones agregadas: 15 y 16 de octubre, siempre en la Sociedad Vasca adaptada como teatro. Ahí terminarán el ciclo en Arrecifes y luego se presentarán en Pergamino.
Como su nombre lo indica, la principal protagonista de la obra es Matilda, que en esta oportunidad tendrá dos intérpretes en el mismo papel: Delfina Sempé (12 años) y Anastasia Solanés Dominé (8).
En Radio Zero (100.3), Adrián Charras (productor y director) explicó los motivos de la decisión de contar con dos Matilda. “Son nenas de muy corta edad a las que se carga con una responsabilidad muy grande como la del papel protagónico. Encima están debutando. Y uno nunca sabe qué sensaciones puede producirles esto ni cómo pueden reaccionar. Pese a que son dos chicas sumamente talentosas, responsables y buenas, no dejan de ser nenas. Se van a alternar: una función una y a la siguiente, otra. Pero por las dudas, cualquiera de las dos está perfectamente preparada para reemplazar a su compañera”.
Charras agregó que el papel de Señorita Miel, también protagónico y que interactúa permamentemente con Matilda, también tendrá dos intérpretes: “Nazarena Quiroga será la Señorita Miel de Delfina y Anamari Solanés Dominé, la de su hermana Anastasia”.
Las pequeñas Matilda también participaron de la entrevista en los estudios de la Zero, mostrando una soltura, simpatía y seguridad que asombran para sus edades. Sin dudas, ambas han sido bien elegidas para este papel en el que van a debutar sobre un escenario y ante 200 personas en cada función. Sin embargo, manifestaron no estar nerviosas: “No sabemos el día del debut, pero ahora no estamos nerviosas. Sí, ansiosas; quisiéramos debutar ya. Si nos dijeran que tenemos que hacer la obra en este momento, la hacemos, ya estamos preparadas”.
Los protagonistas de Matilda prometieron “escenas que sorprenderán al público” y algunos efectos especiales. Y con argumentos absolutamente lógicos, pidieron a los espectadores que “por favor no filmen y suban las imágenes a las redes sociales, porque perjudicarán a los que vean la obra después; les quitarán el atractivo, la sorpresa”.









