Tras un año en Primera B, a partir del descenso a la segunda categoría femenina de AFA el 20 de septiembre de 2025, Rosario Central consiguió volver a la Primera A el 6 de septiembre de este año.
Luego, Las Guerreras debieron medirse con Platense en la final a dos partidos para determinar al campeón del Torneo de Primera B. En la ida, como visitante, Central se impuso por 1 a 0; el mismo resultado por el que perdió ante el Calamar en la revancha en el Gigante de Arroyito.
Con el global 1 a 1, el título se definió por penales y quedó en manos de La Academia Rosarina gracias a una gran atajada de Paulina Aprile en la definición desde los 12 pasos.
La arrecifeña Lourdes Palavecino fue una importante protagonista de este ascenso y título de campeón, hasta que sufrió una lesión en su pierna izquierda de la que debió ser intervenida quirúrgicamente la semana pasada.
Con sus goles y su siempre incondicional entrega por el equipo, Luli aportó mucho a la consagración de Las Guerreras.








