En la mañana del miércoles, un violento intento de asalto tuvo lugar frente al colegio Emaús, ubicado en El Palomar, partido de Morón. Unos seis delincuentes a bordo de dos vehículos -un Peugeot 208 gris robado el día anterior y una camioneta negra- se infiltraron entre los autos de padres que dejaban a sus hijos en la escuela.
En ese contexto, un comisario mayor retirado de la policía bonaerense intervino al ver que intentaban robarle a unas madres que frenaron para dejar a sus nenes y las apuntaron con armas por la ventanilla.
El ex comisario impartió la voz de alto y descendió de su vehículo, momento en el que se desató una balacera. Recibió al menos un disparo en el abdomen y quedó tendido en el suelo mientras su hija de 5 años presenciaba la escena.
“Bajá tranquila, andá a la escuela que estoy bien”, le dijo el hombre baleado a su nena, mientras otros padres y docentes la contenían.
Vecinos y una enfermera le brindaron los primeros auxilios antes del arribo de la ambulancia que lo trasladó al Hospital Posadas, donde permanece internado en terapia intensiva.
El hecho generó conmoción entre las familias presentes debido a la hora pico escolar y a la cantidad de niños testigos del tiroteo. Las cámaras captaron tanto el ataque como la huida de los delincuentes.
Los padres dijeron que son habituales este tipo de robos: “Ya no se puede ni llevar a los chicos a la escuela”. Morón es un desastre: te roban y te matan en la calle a cualquier hora. No se puede vivir.
Casi todo el Conurbano bonaerense está tomado por la violenta delincuencia y prácticamente todos los días hay personas asesinadas. Y pese a los reclamos y las marchas, las autoridades (políticas, judiciales y policiales) no dan ningún tipo de respuestas.







