En octubre de 2017, la Municipalidad de Arrecifes inició lo que denominó una “campaña de concientización sobre reciclado y procesamiento de residuos sólidos urbanos”. Allí, comenzó a colocar en algunos puntos de la ciudad un bolsón rodeado de una estructura promoviendo el depósito de residuos plásticos en esos puntos.
Luego avanzó con el marketing y ya colocó contenedores en cuyo frente se podía depositar, por separado, vidrio, plástico y cartón.
Lo cierto es que, desde ese momento, se les pide a los vecinos que separen los residuos antes de descartarlos pero después la Municipalidad los recoge a todos por igual y los tira todos juntos o los quema. Salvo el plástico, que en muchas oportunidades se separa para vender no se sabe a beneficio de quién. Un verso.
Esta tomada de pelo a la gente se puede comprobar, por ejemplo, esta semana en la esquina de Intendente Blanco y Amadeo Paz, frente a la Escuela Nº 16 de Villa Sanguinetti.
Allí se abrió una de las puertas traseras del contenedor y la basura quedó desparramada sobre la vereda. Ni siquiera la recogieron y mucho menos, obvio, la separaron. La mugre convive con la entrada a la escuela de los chicos a los que también se pretende “concientizar”.









