El Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó una nueva actualización del esquema tarifario eléctrico que comenzará a regir desde el 1° de mayo. A través de la Resolución N° 222 del Ministerio de Infraestructura, se aprobó el recálculo integral de los cuadros tarifarios para las principales distribuidoras, en un contexto de reconfiguración del sistema de subsidios a nivel nacional.
La medida alcanza a EDELAP, EDEA, EDEN y EDES, y abarca tanto a usuarios residenciales como comerciales, alumbrado público y grandes demandas. El nuevo esquema incorpora los precios mayoristas definidos por la Nación y actualiza los costos propios de distribución.
Uno de los ejes centrales de la resolución es la aplicación del nuevo régimen de subsidios energéticos focalizados, establecido por el Decreto Nacional N° 943/2025. El sistema fija un esquema de bonificaciones con topes de consumo: hasta 300 kWh mensuales en períodos de alta demanda y 150 kWh en meses templados. El excedente por encima de esos límites pierde subsidio y se paga a tarifa plena.
La decisión implica un cambio estructural en la política tarifaria, ya que reduce progresivamente la cobertura estatal y traslada mayor peso del costo energético a los usuarios. Al mismo tiempo, se mantiene una bonificación del 50% sobre el precio estacional para los sectores alcanzados por el esquema de asistencia, con un adicional decreciente a lo largo de 2026.
En paralelo, la Povincia avanzó con una nueva actualización transitoria del Valor Agregado de Distribución (VAD), junto con otros componentes clave de la factura como el Cargo de Transición Tarifaria (CTT), el Agregado Tarifario y el Sobrecosto por Generación Local. Estos ítems reflejan los costos operativos de las distribuidoras y constituyen una parte sustancial del monto final que pagan los usuarios.
La resolución se enmarca en la denominada “etapa de transición tarifaria”, vigente hasta la implementación de una revisión integral del sistema. En ese esquema, los ajustes se realizan de manera periódica para acompañar la evolución de los costos, sin una redefinición estructural del régimen.
El nuevo cuadro también contempla tratamientos diferenciales para sectores específicos. Las entidades de bien público y los clubes de barrio mantienen beneficios sobre la totalidad del consumo, mientras que los usuarios alcanzados por tarifa social continúan recibiendo bonificaciones, ahora integradas al esquema de subsidios focalizados.












