Arrecifes, 14 de abril de 2026
Sres. Comunidad y Medios de comunicación de Arrecifes:
Nos dirigimos a ustedes y, a través de su intermedio, a toda la comunidad de Arrecifes, en nuestro carácter de padres de Agustín, un joven de esta ciudad que ha atravesado, junto a nuestra familia, momentos muy difíciles e injustos.
Hace aproximadamente un año, un edil de esta ciudad (Prof. Gonzalo Peralta) expuso en una reunión de Seguridad una supuesta situación en la que un operario del C.O.A. habría hecho uso indebido de las cámaras.
Dicha versión, basada únicamente en comentarios informales y sin verificación previa, fue presentada en un ámbito donde se encontraba siendo interpelado el Sr. Intendente Fernando Bouvier.
En ese contexto, el Sr. Intendente, lejos de actuar con la responsabilidad que su cargo exige, avaló públicamente dichos comentarios sin haber iniciado previamente una investigación que permitiera confirmar o descartar tal acusación. Como consecuencia de ello, Agustín fue desvinculado de su trabajo sin explicación formal alguna, situación de la que tomamos conocimiento con el paso del tiempo y solo porque nos preocupamos en saber el porqué.
Desde ese momento, como familia, iniciamos un camino de reclamos exigiendo una investigación seria y transparente, tanto ante el Departamento Ejecutivo como ante el Honorable Concejo Deliberante. Fueron meses de incertidumbre, destrato por el Ejecutivo y profundo dolor, en los que no dejamos de insistir para que la verdad saliera a la luz.
Finalmente, tras la instrucción del correspondiente sumario administrativo -cuyo desarrollo seguimos de cerca-, el propio Ejecutivo Municipal, a través de la Asesoría Letrada, dictaminó que no existían elementos ni pruebas que vincularan a Agustín con los hechos que se le imputaban.
Quedó en evidencia que todo se originó en comentarios malintencionados, por así llamarlos de alguna manera, de dos empleadas que ni siquiera compartían turno ni vínculo laboral directo con nuestro hijo, quienes, además, continúan desempeñándose en sus cargos sin haber recibido sanción alguna.
Paralelamente, el Honorable Concejo Deliberante tramitó un expediente en seguimiento del sumario, y recientemente concluyó que los hechos denunciados carecían de veracidad, confirmando que Agustín fue víctima de una grave injusticia y malos y desprolijos manejos.
Ha transcurrido un año entero marcado por la angustia, la incertidumbre y el desgaste emocional. Más allá de que siempre confiamos en que la verdad prevalecería, el daño ocasionado ha sido profundo: nuestro hijo no solo perdió su fuente de trabajo, sino que también vio afectado su buen nombre, quedando expuesto al juicio de una sociedad que, en muchas ocasiones, opina sin conocer los hechos.
Queremos dejar constancia de que desde el primer día Agustín se puso a total disposición para esclarecer la situación, al igual que nosotros como familia habiéndonos presentado por nuestros propios medios.
Asimismo, solicitamos públicamente al Sr. Intendente que ofrezca las disculpas correspondientes por el daño ocasionado. Consideramos que es un acto mínimo de responsabilidad institucional y humana. Lamentablemente, a la fecha, seguimos aguardando ese gesto, aunque dudamos que ocurra.
Por último, queremos expresar nuestro sincero agradecimiento a todos los integrantes del Honorable Concejo Deliberante —tanto actuales como aquellos que ya no forman parte— que nos escucharon, que trataron esta situación con seriedad, respeto, compromiso y calidad humana, y que actuaron sin prejuicios.
Estas líneas apenas resumen una situación mucho más extensa y dolorosa, pero consideramos necesario hacerla pública para que hechos como éstos no vuelvan a repetirse.
Atentamente, familia de Agustín







