Una insólita situación se produjo este viernes frente al Hospital Municipal de San Pedro, cuando familiares de una mujer internada tuvieron que llegar al extremo de hacer un piquete frente al nosocomio pidiendo por su traslado.
Los problemas de salud de Erika Negrete vienen desde hace cuatro meses, según explicó su esposo, Nicolás, en el programa local “Sin Galera”, dilatados por la mala atención que recibe en el nosocomio sampedrino.
La mujer comenzó con reiteradas descompensaciones, perdió una importante cantidad de peso y actualmente no puede retener alimentos ni líquidos.
Estudios que le realizaron detectaron un engrosamiento del intestino con una obstrucción importante, pero no recibieron diagnóstico certero ni respuestas concretas ya que la biopsia que le realizaron no pudo ser analizada porque la muestra obtenida fue insuficiente.
“En estos meses fuimos y vinimos muchísimas veces a la Guardia del Hospital, pero mandan de nuevo a mi mujer a la casa sin ningún tipo de respuestas”, se quejó el marido.
Además, denunció que en el sanatorio sampedrino no hay agua para higienizarla y que ellos debieron llevar una pava eléctrica para hacerlo o “bañarla” con agua de un dispenser.
Ante esta situación, la familia se hartó y decidió quemar neumáticos frente a la Guardia exigiendo un traslado inmediato a un centro de mayor complejidad. “Erika necesita un traslado urgente a un lugar donde le puedan dar un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado. Y no sólo hacemos esto por ella sino por la situación de otros pacientes, que es similar por las deficiencias que muestra el hospital”.
Este sábado, finalmente, salió su derivación al Hospital San Felipe de San Nicolás. Tuvieron que recurrir a la presión de un piquete para lograrlo. Triste, lamentable y grave.







