Un accidente ferroviario ocurrido este miércoles por la mañana en la provincia española de Toledo dejó al menos 50 muertos y más de 180 heridos. No es el primer choque entre trenes de alta velocidad en España, aunque éste es el más grande y trágico.
El siniestro involucró a dos formaciones que circulaban hacia Sevilla y obligó a interrumpir los servicios entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
El choque se produjo a las 8.54, a la altura del kilómetro 118, entre las localidades de Urda y Orgaz. Según los primeros testimonios, un tren de Renfe que había partido de Madrid a las 8.04 impactó desde atrás contra un tren de la compañía Iryo que se encontraba detenido. Como consecuencia, los dos últimos vagones de esta última formación cayeron por un terraplén.
En total, ambos trenes transportaban 544 pasajeros. El servicio AVE 2080 llevaba 397 personas, mientras que en la formación de Iryo viajaban otras 147, entre ellas un bebé.
Las primeras hipótesis apuntan a una posible falla en el sistema de señalización ferroviaria. Se investiga si una indicación incorrecta del operador pudo haber provocado el impacto.
Por otra parte, la plataforma meteorológica Meteored descartó que las condiciones climáticas hayan influido en el accidente, ya que no se registraban niebla, lluvias recientes ni fuertes vientos.
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente Pedro Sánchez suspendió su agenda oficial. A través de las redes sociales, expresó su preocupación y envió su apoyo a las víctimas y sus familiares.
También confirmó que los equipos de emergencia trabajan en el lugar para asistir a los afectados, en coordinación con las distintas administraciones.






