Al menos tres choques entre motos y autos se produjeron este lunes en Arrecifes, con diferentes consecuencias para los motociclistas, terminando algunos debiendo ser atendidos en el Hospital Municipal.
Como lamentablemente es habitual en nuestra ciudad, los siniestros de tránsito se reiteran pero en los últimos tiempos se han intensificado, con el tristísimo agravante de pérdida de vidas.
Históricamente los trágicos accidentes han castigado duramente a muchas familias arrecifeñas y a la comunidad en general. Sin embargo, parecemos no aprender y tristemente ninguna desgracia nos hace reflexionar.
Tanto automovilistas como motociclistas cada vez respetan menos las normas de tránsito, le necesaria convivencia y hasta sus propias vidas y las del prójimo. La irresponsabilidad con la que nos conducimos en general hace que sea un riesgo permanente salir a las calles de Arrecifes, pudiendo advertir en cualquier esquina como conductores ni siquiera disminuyen la velocidad para frenar.
Tampoco se respetan lugares de estacionamiento (ni siquiera los garages) ni semáforos, no se cede el paso y hasta es habitual ver circular vehículos en contramano y motos y bicicletas por las veredas.
Si bien el tránsito en nuestra ciudad es un descontrol absoluto, no se puede responsabilizar por ello a las autoridades. Es verdad que podrían hacer algo más, pero esta grave situación no es culpa de falta de políticas para mejorarla ni de autos, motos, camionetas o bicicletas. Los que conducimos somos las personas y todos conocemos las normas de tránsito, pero la mayoría no las cumple.












