La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2026 se está desarrollando entre el 23 de abril y el 11 de mayo en La Rural del barrio porteño de Palermo.
Entre las numerosas actividades, en la noche de este viernes la Municipalidad de Arrecifes tuvo su espacio en el stand del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires para exponer sobre educación y cultura.
El director de Cultura, Mario Zaccaría, presentó el Ballet Municipal de Danzas, dirigido por Martín Slaiman.
Previamente, junto al intendente Fernando Bouvier, la directora de Educación, María Inés Álvarez, ofreció una interesante disertación sobre el Programa Municipal de Alfabetización que se lleva adelante en nuestra ciudad:
“Implementamos el Método Kalulu, de adaptación para llevarlo la alfabetización a un entorno no formal, fuera de las escuelas. Para ello utilizamos la Estación del Ferrocarril, un edificio histórico que se transformó en nodo de aprendizaje, donde la comunidad se encuentra para aprender”
“Los encuentros del Programa de Alfabetización se convirtieron en un motor de innovación. Lo iniciamos en septiembre de 2025 con niños y familias. con reuniones una vez por semana en la Estación y un grupo de WhatsApp donde comunicamos a las familias en qué trabajamos en ese encuentro y las actividades que les vamos a mandar”
“La participación de las familias es fundamental en el proceso de alfabetización para que la práctica sistemática se dé en el hogar. Sabemos que tiene que ser sostenida. Vamos a aprender mucho más rápido si generamos condiciones neuronales más eficientes”
LA NECESIDAD DE UN CONSENSO DE CONTINUIDAD
El trabajo de alfabetización que se viene realizando en la actual gestión municipal, desde la creación de la Dirección de Educación, es importante e innovador para nuestra ciudad. El problema que tenemos en Arrecifes en cultura, educación y también en otras áreas, es que no se sostienen en el tiempo y eso atenta contra buenos resultados.
Cada gestión que asume cambia lo que hizo la anterior. Arrecifes no sostiene su identidad ni siquiera en un color que identifique a la ciudad. Un gobierno usa el azul, después viene otro y cambia al rojo o el violeta, asume uno nuevo y pasamos al verde… como si fuera necesario eso para diferenciarse de la anterior con colores y no con políticas serias y sostenidas.
El lugar específico donde se desarrolla mucha de la actividad cultural y educativa, la Estación del Ferrocarril, también cambia de nombre a cada rato: Estación de la Juventud, Punto Digital, Estación de Cultura, otra vez Estación del Ferrocarril. Y así con todo.
Una gestión pone canteros, la otra los saca; una gestión inicia determinadas obras, la otra las cambia; una gestión impulsa un determinado desarrollo en el Parque Industrial, la que llega toma otro camino.
Parte de la falta de progreso de Arrecifes tiene que ver con esto. No existen consensos políticos para que las buenas acciones, productivas para la comunidad, se mantengan a largo plazo trascendiendo los cambios de gobierno. Y en ese sentido, en más de una década, Arrecifes viene atentando contra sí mismo.












