Un fuerte repudio social recibió el procedimiento de la División de Tránsito de la Municipalidad de Arrecifes junto con la Policía local, cuando en la tarde de ayer hicieron descender a alumnos de la Escuela Agraria del colectivo que los transportaba y secuestraron la unidad.
Los chicos, menores de edad, quedaron a la deriva en Avenida Belgrano, cerca del Cementerio, mientras intentaban comunicarse con familiares y con las autoridades del establecimiento educativo para que los fueran a buscar.
Más allá de que si el micro tenía toda la documentación en regla para circular o no, lo que provocó numerosas y duras críticas fue el momento y la forma en que se realizó el operativo. Todos coincidieron en que se debió permitir que los estudiantes lleguen a sus casas y, en todo caso y si correspondía, se haga cumplir la ley al propietario de la unidad.
Paralelamente, a través de distintos medios, los padres de los alumnos manifestaron su apoyo a Daniel Palmieri, dueño y chofer del colectivo, tras haber sido acusado en un informe oficial de la Secretaría de Seguridad de “mostrarse agresivo durante el procedimiento”.
“Estamos muy conformes con él y con cómo trata a los chicos. No dejaríamos a nuestros hijos en manos de cualquier persona”, coincidieron. Y agregaron que “lo que se dijo en la información oficial, es falso; no ocurrió así. Los chicos debieron ser testigos de malos tratos de los uniformados hacia el chofer”.
En la mañana de este jueves, Palmieri reunió toda la documentación que se le requería, la presentó en la Municipalidad y se le devolvió su colectivo. ¿Estaba en regla, entonces?
Alguien debería salir a dar explicaciones públicas por este bochorno y abuso de autoridad con menores de edad de por medio.







