Lamentablemente, Franco Colapinto tuvo un fin de semana para el olvido en Singapur, donde se corrió la 17ª fecha del Campeonato Mundial de Fórmula 1.
Alpine le entregó un auto sencillamente desastroso al argentino, absolutamente inestable sin encontrar los motivos y cargado de problemas.
Pese a ello, en las pruebas de clasificación para la Carrera Sprint del sábado, Franco se metió 11º en una vuelta brillante, con el riesgo de conducir más allá de los límites del auto entre los muros del riesgoso trazado callejero.
Pero en la competencia corta se le “apagó” la energía eléctrica del A526 y quedó tirado.
En la carrera principal del domingo, el pilarense largó 15º y ganó un par de lugares, con la posibilidad potencial de llegar a arañar un puntito. Y otra vez lo mismo: antes de la mitad de la competencia su auto se volvió a parar, ahora aparentemente por un problema de transmisión.
En todo el fin de semana, Alpine no pudo sumar puntos con ninguno de sus dos pilotos, tampoco con Pierre Gasly.
Tanto el Sprint como la carrera principal fueron ganadas por Max Verstappen, con un Red Bull que vuelve a mostrarse muy poderoso.
En la lucha por el título, Kimi Antonelli continuó ampliando la diferencia con el segundo del campeonato, su compañero de Mercedes-Benz, George Russell. Ahora los separan 102 puntos, lo que significa un camino allanado para el joven italiano hacia su primera corona.
La próxima fecha será el domingo 25 de octubre: el Gran Premio de los Estados Unidos en el Circuito de las Américas.








