Gracias a Dios, las lluvias cesaron en Arrecifes en la medianoche de este sábado tras caer cerca de 300 milímetros en sólo dos días, lo que provocó en este distrito y en casi toda la zona norte de la provincia de Buenos Aires graves inundaciones.
El clima cambió con el ingreso de viento del sur que despejó el cielo y este domingo amanece con un sol que se mantendría durante toda la semana. Ante esta favorable condición, se aguarda que el agua comience a retirarse lentamente de las zonas anegadas y se puedan iniciar las tareas de recuperación.
Esto sólo no alcanzaría si no mejorara el clima también en el resto de los distritos que integran la Cuenca del Río Arrecifes y vuelcan sus aguas río abajo, pero afortunadamente la situación abarca toda la región. Poco a poco, quizás en varios días, los aproximadamente 500 evacuados podrán iniciar el regreso a sus casas.
DE DÓNDE VIENE EL AGUA
Aparte del inusitado temporal de lluvias que inundó nuestra ciudad, se suma el caudal que baja por el río proveniente de otros partidos como Colón, Rojas, Salto y Pergamino.
El río Arrecifes se forma en la Laguna de Moreno, en el partido de Colón, cerca del límite con la provincia de Santa Fe, recorriendo unos 25 km dentro de ese partido, con el nombre de Cañada de Colón. Al unirse con el Arroyo Pelado e ingresar en el partido de Rojas se llama Río Rojas, discurriendo con ese nombre unos 65 km. Al ingresar al partido de Salto cambia su nombre por Río Salto, tramo que tiene unos 75 km de largo. Luego, en su trayecto, recibe por su margen izquierda el agua del Arroyo Pergamino. Recién después ingresa en nuestro partido con el nombre de Río Arrecifes, que sirve de límite a los partidos de Capitán Sarmiento, San Pedro y Baradero. Este último tramo suma unos 90 km de largo antes de desembocar en el Paraná.
De acuerdo a esto, las aguas comenzarán a retroceder mayormente a medida que el Paraná disminuya su nivel y comiencen a descargarse allí, mientras seguiremos recibiendo el caudal que proviene de “río arriba”, además de la lógica absorción de los campos. El hecho de que no vuelva a llover en toda la semana irá permitiendo este desagote natural.









