La búsqueda por varios días de Alan Giani, el pergaminense de 35 años cuyo paradero era desconocido, tuvo este viernes un desenlace esperado por familiares, amigos y vecinos que acompañaron con preocupación cada una de las jornadas de incertidumbre.
En las primeras horas de la tarde, la familia recibió la noticia que tanto esperaba: el joven fue localizado con vida y en buen estado de salud. Se encontraría en un campo ubicado en la ciudad de Lincoln y hacia allí viajó su familia a buscarlo.
La hermana del joven, Yésica Giani, encabezó personalmente las gestiones para intentar reconstruir el recorrido que podría haber realizado Alan. Su trabajo fue permanente y coordinado con efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Pergamino.
Entre el jueves y la mañana de este viernes recorrió distintas ciudades siguiendo cada uno de los datos que iban surgiendo. Viajó a Rojas, Junín, General Pico y Santa Rosa, en la provincia de La Pampa, donde diferentes personas aseguraban haber visto a un hombre con características similares a las de Alan.
La mayoría de los llamados y mensajes que recibió la familia coincidían en una descripción muy similar.
Los testigos manifestaban haber observado a un joven con barba, vistiendo una campera oscura y un pantalón claro, caminando por la banquina de distintas rutas o haciendo dedo para conseguir que algún automovilista o camionero lo trasladara.
FINALMENTE LLEGÓ EL ANSIADO LLAMADO
El momento más esperado llegó alrededor de las 13:00 de este viernes. Según relató la familia, una persona se comunicó telefónicamente con Yésica Giani y, durante esa conversación, le permitió hablar directamente con Alan.
Esa comunicación representó la confirmación definitiva de que el joven estaba con vida y fuera de peligro, poniendo fin a días de angustia e incertidumbre. Una familia del lugar lo estaba conteniendo.
A pesar de la enorme emoción, la hermana decidió actuar con prudencia y evitó difundir oficialmente la noticia hasta concretar personalmente el reencuentro con Alan.
El caso generó una enorme repercusión en redes sociales, donde miles de personas compartieron la fotografía de Alan Giani y colaboraron aportando información sobre posibles avistamientos. Esa difusión resultó clave para multiplicar las posibilidades de obtener datos que finalmente permitieron establecer su ubicación y llevar tranquilidad a su entorno.







