Países como España, Italia, Inglaterra y Estados Unidos, que nos llevan más de dos meses de ventaja en el tránsito por la pandemia de Covid-19 y se encuentran en verano, sufrieron importantes rebrotes de casos al salir del aislamiento. Incluso en China y Japón se está produciendo una situación similar.
Esto nos lleva a no tener que sorprendernos por el pico de contagios que se está dando en la Argentina y a convencernos de que salir de esta emergencia sanitaria va a ser muy difícil. Casi imposible hasta que no llegue la vacuna.
¿Un país puede seguir indefinidamente en cuarentena? Claro que no. Y nosotros, tampoco.
Después de cuatro meses viviendo esta atípica realidad, no queda otra alternativa que tratar de ir regresando a la actividad laboral y de estudios habitual, especialmente los que aún no pudieron hacerlo. El riesgo de contagio existe y hoy más que nunca. Y por las experiencias de países más adelantados en todo sentido, olvidémonos de que el coronavirus deje de acechar.
Por ello, la única salida parece ser aprender a convivir con él. Y en este sentido, pasar a ser más responsables aún continuando con todas las medidas de prevención archiconocidas. Tendremos que cambiar nuestra forma de vivir y de manejarnos, cuidándonos individualmente y para no poner en riesgo a los demás. Hasta que no aparezca la vacuna capaz de combatir al Covid-19, otra alternativa no nos queda.







