
El pasado viernes a las 17, en la localidad de Zárate, un joven de 22 años fue asaltado y baleado pero salvó su vida milagrosamente, cuando una bala le ingresó por la cabeza, rebotó en el hueso maxilar y luego quedó alojada en la boca del damnificado.
La víctima, identificada como Gastón Mendoza, circulaba caminando por la vereda cuando es interceptado por dos sujetos en una motocicleta. Uno de ellos sujetando un arma, se baja de la moto y lo intenta robar. Mendoza se resiste al robo y comienza a huir. Sin embargo el sujeto que tenía el arma lo persigue, lo alcanza y le dispara. El joven recibe la bala por la espalda, “el proyectil le ingresa en su cabeza, entre la zona del parietal izquierdo y el oído, rebota en el hueso maxilar y termina alojado en la boca”, confirmaron desde la Comisaría Primera.
Él, aún consciente pero confundido por el hecho, queda acostado sobre el pavimento. Segundos más tarde despide la bala por la boca pensando que era una muela. Vecinos del lugar corrieron en su ayuda y minutos después fue trasladado por Semzar al hospital, todavía consciente y estable. Allí lo dejaron en observación y, según confirmó la policía, no tenía lesiones cerebrales aparentes.
Finalmente, determinaron que su cuadro de salud era óptimo y estaban a punto de darle el alta.
Fuente: diariolavozdezarate.com









