Uno de los actos más emotivos de los últimos tiempos se vivió este domingo en Arrecifes, en el Día de la Restauración de la Democracia, cuando la Municipalidad decidió celebrarlo con el descubrimiento del busto de Raúl Alfonsín en la plazoleta Domingo Faustino Sarmiento, conocida también como Plaza de los Presidentes, en avenida Molina.
Al cumplirse 34 años de la asunción del Dr. Alfonsín, saliendo de la cruenta dictadura militar, Arrecifes homenajeó al ex presidente de la Nación, gran demócrata y conciliador, hombre fundamental para lograr la paz social en un país hasta entonces convulsionado.
El acto fue encabezado por el intendente Javier Olaeta y contó con la presencia del hasta hoy diputado nacional Ricardo Alfonsín, hijo de Don Raúl, quien tiene un aprecio especial por Arrecifes producto de los amigos que tiene en la UCR local.
También estuvo la creadora del busto, la artista plástica Elizabeth Eichhorn, quien llegó desde Mar del Plata, y dos presencias que fueron destacadas por Olaeta primero y luego por Alfonsín: el diputado provincial Marcos Di Palma y el veterano dirigente y varias veces concejal Pepe Aubalat, dos figuras identificadas con el peronismo.
Con el recuerdo de Raúl Alfonsín como gran inspirador, el eje central de los discursos fue la necesidad de que los dirigentes políticos terminen con la grieta. “Somos los máximos responsables de ello, pero no los únicos. También los empresarios, los sindicalistas, los periodistas y todos los que podemos influir en la opinión pública tenemos que escucharnos más, entendernos más y dejar de agredirnos. El pueblo debe exigirnos eso porque necesita soluciones, que no se logran en un clima de enfrentamiento que históricamente tanto daño nos ha hecho a los argentinos. Tenemos que terminar con la grieta. Por eso agradezco a todo Arrecifes por este homenaje a mi padre y al intendente Javier Olaeta, pero permítanme agradecer especialmente la presencia de Marquitos y de Pepe”. Antes lo había hecho el Intendente: “No son de nuestro partido y están hoy acá”.
Pero fue el director de Producción, Empleo y Turismo municipal, ingeniero Jorge Filighera, quien transmitió el sentimiento de la mayoría de los presentes: “Yo estaba en el frente de batalla cuando llegó Raúl Alfonsín al gobierno. Estuve a punto de ir a Malvinas. Yo lo viví, nadie me lo contó. Gracias a él recuperamos la paz y lo apoyábamos incondicionalmente. Pero también nos ayudó mucho Antonio Cafiero. En esa época pateábamos las villas y la gente tenía en la casa las fotos de Alfonsín y de Eva Perón. Por eso, dejémonos de joder con esta grieta y trabajemos todos juntos”.
Juancito Leiva fue invitado a leer un poema escrito por Alberto D’Angelo y Mariana Dominé emocionó con su brillante interpretación del tema “Honrar la vida”. Por una vez, por un momento en este ríspido clima político argentino, no hubo grieta. Fue el momento de un sentido y gran abrazo de todos. La figura de Raúl Alfonsín y la sensatez de los presentes, lo logró.








