La mala suerte existe, sí; fundamentalmente en el deporte. Y este domingo le tocó sufrirla a Matías Canapino, peleando por el título de la Clase 3 de Turismo Pista.
En la última fecha, que se corrió en La Plata, el arrecifeño largaba tercero la final tras haber ganado su serie y desde el inicio fue en busca de la punta, que estaba en manos de uno de sus dos rivales por el título, Tomás Vitar.
En un pelotón cerrado y en friccionada lucha, mientras intentaba avanzar con buenas maniobras, el Chevrolet Onix de Matías se tocó de costado con Nicolás Pezzucchi con tanta mala fortuna que rompió un neumático y no pudo seguir.
La carrera se terminó rápidamente para el menor de los Canapino y también sus sueños de campeonar. Ganó el mendocino Vitar y se llevó el título. Matías quedó tercero en el certamen. Mucha bronca, pero nada que reprocharse.
En la misma competencia, Máximo Di Palma (Renault Clío) pudo dar sólo tres vueltas en un fin de semana para ollvidar para Bam Bam, con muchos problemas mecánicos.
BUENO LO DE PAIRETTI
Santino Pairetti (VW Up) cerró su primera temporada parcial en la Clase 2 de Turismo Pista con un valorable 14º puesto en la final, entre 41 autos que se presentaron en La Plata.
En una sólida actuación, el hijo de Tim y nieto del inolvidable Calitos, avanzó con firmeza y sin errores dentro de un cerrado pelotón, tras haber largado 21º en una de las categorías más difíciles del automovilismo nacional.
También en Clase 2 corrió Dino Di Palma (VW Up), al igual que su hermano teniendo que sortear varios inconvenientes. El mayor de los hijos de Patricio no pudo clasificar el sábado, avanzó en su serie hasta posicionarse 11º y perdió dos lugares en los últimos metros, y nuevamente venía remontando en la final.
Cuando Dino peleaba metiéndose entre los 20 de adelante, se tocó con Mateu y se fue de pista. Además, recibió un recargo por esa maniobra que lo dejó 27º en el clasificador final.









