La Liga de Fútbol de Arrecifes aplicó una dura sanción, de tres años de suspensión, al jugador Ramiro Radrizzani, de Los Vascos, que el último domingo en Carmen de Areco le pegó una trompada al línea Juan Pablo Muñoz.
Héctor Risso, el árbitro de ese encuentro en el que Palermo le ganó 2 a 1 al local, relató el incidente por la Zero Arrecifs (100.3): “Fue un partido tranquilo, con sólo tres amonestados. Al finalizar, cuando los jugadores se estaban saludando normalmente, el número 14 de Los Vascos, Ramiro Radrizzani, encaró al asistente Juan Pablo Muñoz, lo increpó y le aplicó un golpe de puño. De inmediato intervino la policía, pero nos sorprendió a todos porque había sido un encuentro sin ningún tipo de problemas”.
Risso agregó que lo que el jugador reclamó fue “una jugada en la que Los Vascos remataron al arco y un futbolista de Palermo sacó la pelota en la línea. Ellos pedían que convalide el gol, pero no había entrado, el asistente me marcó eso y yo coincidí porque vi que la pelota no entró. En ese momento el mismo jugador fue a reclamarle al línea, yo lo retiré del lugar y lo amonesté, pero terminó ahí”.
Respecto de esta agresión, el árbitro se mostró preocupado: “Se están viviendo situaciones de agresividad preocupantes, tanto en el fútbol local como en el nacional. Creo que los dirigentes y cuerpos técnicos de los clubes se tienen que ocupar de concientizar y calmar a sus jugadores, porque ellos ven lo que hacen. Pero también este año se dieron dos hechos de agresión protagonizados uno por un técnico y otro por un dirigente, y eso es más grave aún”.
Y añadió: “Esta sanción a Radrizzani es ejemplificadora, y me parece perfecto. En algún momento hay que parar esto, porque nosotros podemos cometer errores porque somos humanos, pero nunca con mala fe. Nos equivocamos como se equivocan los futbolistas en alguna jugada”.









