Es por todos conocido en el automovilismo lo ocurrido en la largada de la primera serie de TC entre Agustín Canapino y Valentín Aguirre. el domingo en Neuquén. El duelo entre los dos arrecifeños y compañeros de equipo en el Canning Motorsport no terminó bien, pese a que protagonizaron una de las partidas más espectaculares de los últimos tiempos.
La sanción a Aguirre de ser obligado a devolverle la posición que le había ganado a Canapino, no se entiende. Si bien se aplaudieron en la recta, con Valentín moviendo un poco mejor y comenzando a superar a Agustín, los primeros toques de costado se producen en la mitad externa de la pista, por donde circulaba Aguirre, que en ningún momento cierra a Canapino. El Titán se abre para elegir el radio de giro ideal, como le corresponde al que va adelante; pero ya no estaba adelante: tenía a su compañero a la par.
Además, ninguno se dejó sin pista, ninguno siquiera pisó la tierra y ambos pudieron doblar sin inconvenientes. Aguirre ganó bien el duelo, superando a su casi amigo por afuera.
LA SEGUNDA SANCIÓN A AGUIRRE
Las autoridades de la competencia, enseguida, le comunican a Valentín que debe devolverle la posición a Agustín, cosa que hace -caliente, por lo que consideró injusto- de inmediato. Cuando el pibe de Arrecifes levanta para ello, Mariano Werner aprovecha y se mete para superarlo también. Aguirre estira el frenaje tratando de evitarlo, se enganchan las ruedas y el entrerriano va a parar afuera. Nueva sanción para el grandote: excluido de la serie. También una pena excesiva, ya que Werner terminó la batería y habitualmente se lo sanciona clasificándolo detrás del auto al que perjudicó.
TERCERA SANCIÓN A AGUIRRE
Acá viene lo polémico y lo más grave. En el problema entre los arrecifeños que comparten el equipo de Gustavo Lema, el único perjudicado fue Aguirre, ya que Canapino terminó ganando la serie. Sin embargo, Agustín fue al box caliente y le recriminó de mala manera la maniobra a Valentín, éste respondió y se generó una tensa situación que no terminó ahí.
Luego Canapino llamó a Lema y le pidió la cabeza de Aguirre. “O él o yo”, le dijo sin vueltas, pidiéndole que lo saque del equipo. Agustín está enfocado en obtener el título de TC y no quiere en su escudería a nadie que pueda hacerle sombra. E interiormente sabe que Valentín tiene el nivel conductivo suficiente para ganar y perder con él, con las mismas armas.
“Es una pena porque Valentín tiene como referente a Agustín. Viajó dos veces a Estados Unidos a verlo a la Indy. Si bien no son amigos, tenían una muy buena relación. Valentín no va a aceptar ninguna orden que lo obligue a andar atrás de Agustín. Él también hace un gran sacrificio para correr, mostró lo competitivo que es y quiere ganar tanto como Agustín”, aseguraron desde el entorno de Aguirre.
La relación está definitivamente rota. No hay posibilidades de remediar la situación. ¿Cómo manejará Lema este problema? Es difícil saberlo. Hasta el momento, ya le comunicó a Valentín el pedido de Agustín. Aguirre, mientras tanto, no comprende cómo le puede salir tan caro el haberle ganado una maniobra al mejor piloto de la Argentina.









