El abogado de Cristina Fernández de Kirchner, Alberto Beraldi, presentó un escrito ante el presidente del Tribunal Oral Federal N°2, Jorge Gorini, para que la expresidenta cumpla prisión domiciliaria en el departamento del barrio de Constitución donde vive actualmente. Se trata del 2º piso ubicado en calle San José 1111, que comparte con su hija, Florencia, y con su nieta.
Además, pidió que hasta tanto se resuelva y se organice (por temas de seguridad) la prisión domiciliaria, la expresidenta no sea trasladada a ningún lugar de detención y espere en su casa.
El defensor legal argumenta que Cristina debe ser especialmente cuidada por el intento de atentado contra su vida sufrido en septiembre de 2022 y que cuenta con una custodia presidencial especial, producto de su investidura, ya que maneja información de Estado. Añade que el Servicio Penitenciario no está entrenado ni capacitado para este tipo de custodias y que CFK no puede cruzarse con ninguna otra reclusa.
También pidió que no se le coloque tobillera porque “no tiene sentido”. “La expresidenta es la persona más conocida del país y no podría incumplir su prisión domiciliaria sin que alguien lo note”, completan.
Hasta el día en que debe presentarse para hacer efectiva su condena, el miércoles 18 de junio, Fernández de Kirchner podrá seguir haciendo una vida normal, con absoluta libertad de movimientos dentro de la Argentina. Lo único que se le prohibe es la salida al exterior del país.
Si la Justicia accede a los pedidos del abogado, Cristina, durante su detención, podrá recibir visitas sin restricciones en su casa, podrá tener teléfono y hasta brindar notas periodísticas si así lo desea. También comunicarse a través de medios digitales. A diferencia de cualquier ciudadano en libertad, se le limita únicamente la salida de su casa.









