A plena luz del día, armados y con total impunidad, un grupo de delincuentes cometió un nuevo asalto de los que por cantidades se repiten a diario en el partido de La Matanza. En esta ocasión le robaron al dueño de un taller de tapizados y a uno de sus empleados cuando llegaban a su trabajo, a las 7:47 del lunes, en las inmediaciones de Pampa y Virrey Cisneros, en la localidad de San Justo.
El objetivo de los delincuentes era la camioneta que había estacionado una de las víctimas del brutal ataque y todo quedó registrado en cámaras de seguridad del lugar. Allí se ve el arribo de los asaltantes en un Volkswagen Polo Track gris.
En cuestión de segundos, al auto de los malnacidos se detuvo en paralelo a la camioneta de Alberto, bloqueándole la salida. “Yo ya estaba bajando, incluso había levantado la persiana del taller desde la esquina. Cuando vi que se bajaron dije ‘ya está, estoy en el horno’”, contó la víctima.
“Cuando vi que estaban armados, corrí, pero no me di cuenta de que tenía las llaves de la camioneta, así que en medio de la corrida se las tiré, pero uno siguió. Cuando doblé en Pampa, me empezó a disparar”, relató. “Fueron dos o tres tiros”, agregó en diálogo con Minuto Uno.
En medio del violento suceso, el dueño de la fábrica expresó: “No me mates, por favor” y fue allí que uno de los delincuentes reaccionó y le dio un culatazo en la cabeza, provocándole una fuerte herida en la zona de la frente, por la que tuvo que recibir atención médica.
“Volví a nacer”, reflexionó hoy Alberto, quien como todos los días abrió con esfuerzo su taller para continuar con su trabajo. “Es lo que me salió en el momento. Después me cayó la ficha y lo pensé en frío. Es un segundo que estás acá y después no estás más”, concluyó.






