
Las leyes están, desde todas nuestras vidas. Los controles también, cada vez más exhaustivos. Sabemos qué se debe hacer y qué no, qué es peligroso y qué no. Las campañas de educación vial son insistentes. Pero nada se puede hacer si los ciudadanos seguimos siendo inconscientes, incorregibles.
El bombero voluntario Javier Zungri publicó la foto de los nenes en cuatriciclo apunto de acceder a una ruta nacional, nada menos. De cascos, ni hablar… Otra foto con cuatro personas sobre una moto: tres chicos y sin casco, agarrados como pueden y yendo a una velocidad importante, también por cruzar la ruta.
Imágenes que muestran motos estacionadas en el espacio de los autos y, en consecuencia, un auto que para en donde se le antoja argumentando que en su lugar hay una moto.
No le echemos la culpa a las autoridades, entonces, ni a los controles ni a la falta de ellos. Somos nosotros. Y parecemos no tener cura.









