En la noche de este miércoles, la Municipalidad de Arrecifes dio cumplimiento a la ordenanza sancionada por el Concejo Deliberante imponiendo el nombre de Susana Fratino al Centro Comunitario de Barrio El Sol, descubriendo una placa en el frente del edificio.
Ante una importante cantidad de vecinos y amigos de la queridísima periodista y defensora de las raíces tradicionalistas argentinas, se concretó un acto de absoluta justicia a pocos días de cumplirse el segundo aniversario de su doloroso y pronto fallecimiento, el 7 de abril de 2024.
Apreciada y respetada por todos, por sus valores humanos, Susana trabajó muchísimo por y en ese centro comunitario que hoy luce orgullosamente su nombre.
El pesar por su partida y su recuerdo perduran entre todos quienes la conocimos. Y se podrían decir mil cosas lindas sobre esta excelente mujer, pero elegimos replicar palabras del talentoso artista Fernando Lértora (dibujando y escribiendo), publicadas en sus redes por esta ocasión:
Sé bien que el Centro Comunitario El Sol hace alusión al barrio de origen, pero el hecho de ponerle el nombre de Susana Fratino, no solo le hace honores sino que lo representa al pie de la letra, una literalidad no casual para mi gusto. Un Centro refiere a lugar de reunión, Comunitario a gente de la comunidad del barrio que acude al mismo y Sol a una estrella que brilla con luz propia e ilumina y resalta a los demás. Y eso era ni más ni menos que la descripción de Susana. Un ser que reunía la atención de la comunidad para recibir su brillo y calidez, y ella, desinteresadamente resaltaba a los demás.
Con su tiempo, en la búsqueda de la noticia que llamo noble : visibilizaba a quienes humildemente hacemos y construimos Arrecifes, los sin nombre que movemos el deporte amateur. La cultura que busca su espacio o las voces nuevas que añoran sus primeras audiciones.
Su te llamaba, “¿Necesitás decir algo? ¿Dónde anduvieron el finde? , Nos reunimos mañana en la esquina de la plaza” Y allí esperaba puntual con Fabián de ladero. Devolví un poco esa gratitud con sus peques del centro comunitario justamente, volcando algo de la experiencia en dibujo.
Me fue grato enterarme de la imposición del nombre, merecido homenaje. Mimo al alma de quienes tuvimos el privilegio de compartir con ella tiempos de vida, y mimo al corazón de Cordero, su compañero y amigo del alma que quiero mucho.








