Un Volkswagen Gol que iniciaba su marcha por Avenida Belgrano, desde la zona donde está ubicado el Banco Credicoop, transitaba normalmente por los pocos metros que separan ese lugar de su intersección con calle Santiago H. Pérez. El auto iba correctamente y a baja velocidad por la línea de circulación cuando su conductora se sorprendió al ver que se hundía en cemento fresco.
En un bacheo que se está realizando, la calle fue rellenada con el material pero no interrumpido el paso ni señalizado, por lo que el Gol blanco se enterró literalmente en la mezcla, llenándose de cemento hasta en el chasis y en el vano motor.
Desde la ubicación de manejo de la conductora era imposible darse cuenta de esa situación, ya que sólo se observa un cambio de color en el asfalto. El auto se le arruinó y reclama por alguien que se haga cargo de esta desidia que la afectó seriamente. No arrancó más y debió ser trasladado por una grúa.
Indignante e increíble que pasen estas cosas en nuestro descuidado Arrecifes.










