Una importante movilización se generó en el anochecer de este miércoles frente a la Comisaría de Arrecifes pidiendo que se haga justicia con el acusado de abuso sexual de Cata, una pequeña de apenas 3 años de edad.
Encabezada por sus padres y familiares, acompañaron la manifestación, amigos y vecinos del barrio. El progenitor de la niña fue atendido por autoridades policiales y, al salir, habló cargado de dolor, impotencia y bronca: “El domingo ocurrió esto y todavía nos tienen dando vueltas. La policía nos dice que no puede hacer nada si no llega una orden judicial, el fiscal nos dicen que está de vacaciones; no hay nadie que nos dé una solución. Lo único que pedimos nosotros es que se haga justicia con este HDP, al que ahora quiere hacer pasar como psiquiátrico”, dijo quebrándose en llanto.
La mamá de Cata en un momento se descompensó y fue llevada al Hospital Municipal; el mismo lugar donde se encontraba supuestamente internado el acusado de la aberración.
Mientras tanto, llegaban versiones de que el sujeto iba a ser trasladado a una dependencia policial o judicial y toda la gente se movilizó hasta el Hospital. De inmediato se desplegó un gran operativo policial en el lugar, con refuerzos llegados de otra ciudad y se vivieron momentos tensos, con los vecinos cada vez más indignados y las fuerzas policiales intentando contenerlos.
La Dra. Andrea Ruiz, sin tener ninguna responsabilidad en los hechos, fue la única que salió a poner la cara y el cuerpo a la situación, pidiéndole a la gente que se calme, que había llegado una orden judicial para que el sindicado por abuso sea “trasladado a un penal” pero necesitaban desalojar la puerta del Hospital para hacerlo sin incidentes. Ninguna autoridad política se hizo presente en el lugar.
INDIGNACIÓN POR LA ACTITUD DE LAS AUTORIDADES MUNICIPALES
Mientras esto ocurría y todo Arrecifes estaba atento a los sucesos a través de las transmisiones en vivo de Arrecifes Más Noticias, comenzaron a llegar mensajes, fotos y videos a esta redacción de personas que se encontraban en el Club Náutico cargadas de indignación.
Es que en el mismo momento de la manifestación se podía ver en el club al intendente Fernando Bouvier haciendo un asado junto a sus más altos funcionarios (alguna de ellos también jugando al pádel), charlando amenamente como si nada estuviera ocurriendo.
Uno de sus colaboradores confirmó a este diario que efectivamente estaban comiendo en el Náutico. “Es que el Intendente no puede hacer nada. Él es respetuoso y está dejando que actúen la policía y la justicia”, sostuvo en su polémico argumento.
Hasta las 8:30 de este jueves la Secretaría de Seguridad municipal no se había manifestado oficialmente sobre la grave situación vivida.







