El hombre era intensamente buscado por la Policía y su familia, desde el viernes 8 de febrero, cuando fue visto por última vez. Su cuerpo sin vida fue encontrado en un nicho de una bóveda del cementerio municipal. Perros del cuerpo de Bomberos Voluntarios fueron quienes dieron con Juan Manuel Gómez.
Su hermano informó que las pistas arrojaban que el GPS de su celular indicaba que estaba en la ciudad de Rosario.
Otras de las versiones, eran los testimonios de los vecinos que decían haberlo visto deambulando por la zona del Bajo de la ciudad de Baradero.
Según las primeras informaciones el hombre tenía una fractura de cráneo y en la espalda, lo que le habría provocado la muerte. Llegaron al lugar tras la declaración de los vecinos que alertaron olores nauseabundos.









