El cura Hugo Papaleo fue uno de los sacerdotes más queridos en la historia contemporánea de Arrecifes. Para quienes tuvieron la oportunidad de vivir su extenso paso por la Parroquia San José, seguramente su recuerdo es imborrable.
El padre Papaleo, además de su carisma y sencillez, aprovechó sus dotes de buen futbolista para reunir a decenas de chicos en la canchita ubicada en el fondo de la parroquia central de nuestra ciudad, acercándolos a la fe religiosa y a la vida saludable a través del deporte. Él mismo organizaba los partidos y jugaba con niños y adolescentes de esa época, nacidos entre las décadas del ’60 y el ’70.
Eran momentos en los que la Iglesia San José se llenaba literalmente para escuchar sus misas, con Papaleo ejerciendo su sacerdocio las 24 horas de los 365 días del año, siempre dispuesto para todo el mundo con una enorme generosidad, muy cerca de la gente.
Hoy, cerca de cumplir 86 años y con una gran vitalidad, Hugo Papaleo vive Pérez Millán y sigue dando misas. En esa localidad los domingos a las 9:30 y en La Violeta, los sábados a las 18:00. Más de un arrecifeño suele ir a compartir esas ceremonias para volver a escucharlo y a hacerle sentir que el inagotable afecto que generó en nuestra ciudad sigue vivo.








