Un video que comenzó a circular en las últimas horas en Pergamino por redes sociales generó fuerte conmoción al mostrar un episodio de extrema violencia ocurrido en la zona oeste de esa ciudad, donde un grupo de vecinos sorprendió a un adolescente dentro de una obra en construcción y lo sometió a un violento interrogatorio, propinándole golpes con un rebenque.
Las imágenes, de alto contenido sensible, registran el momento en el que varias personas —algunas de ellas con boinas y vestimenta asociada a tareas rurales o de trabajo— rodean al menor y lo increpan a los gritos, acusándolo de haber participado en reiterados robos de herramientas, cables, materiales de construcción y pertenencias personales de quienes llevan adelante la obra con esfuerzo propio.
En el video se observa cómo, en medio de amenazas y agresiones físicas, los hombres utilizan un rebenque para golpear al adolescente, mientras le exigen que revele el paradero de los objetos sustraídos. El castigo se intensifica a medida que los agresores reclaman nombres de supuestos cómplices y de personas del barrio que, según indican, comprarían la mercadería robada.
Durante el violento episodio, el menor intenta desviar las acusaciones señalando a otros jóvenes, en un intento por frenar la agresión. El intercambio deja en evidencia una tensa negociación forzada, en la que el adolescente busca poner fin al castigo físico aportando información bajo coerción.
El hecho expone una clara situación de justicia por mano propia, motivada -según surge del propio diálogo registrado- por el hartazgo de los vecinos ante hechos reiterados de inseguridad y robos en obras en construcción del sector. No obstante, la violencia ejercida contra un menor constituye un delito y podría derivar en responsabilidades penales para los agresores, independientemente de las sospechas que pesen sobre el adolescente.
Hasta el momento no trascendió si el episodio fue denunciado formalmente ante la Policía o la Justicia, aunque el material audiovisual ya circula ampliamente y podría dar lugar a una investigación de oficio. El caso vuelve a poner en debate los límites de la reacción vecinal frente al delito y las graves consecuencias legales y humanas que implica recurrir a la violencia y al castigo físico fuera del marco de la ley.
El fiscal Fernando Pertierra habría iniciado una investigación de oficio ante las repercusiones del video por todo lo que involucra e interpela a la comunidad.
Fuente: La Opinión Pergamino







