Este fin de semana los pilotos de Turismo Carretera debieron manejar más de lo habitual para dominar a los potentes autos, que hacían su nueva experiencia sin cargas aerodinámicas. La modificación fue decidida por el TC, desde Termas de Río Hondo, para que sean más difíciles de manejar y se vean mejores espectáculos.
El cambio dio resultado, a excepción de que la categoría se olvidó de los Chevrolet, marca que desde las pruebas previas se comprobó dejaba de ser competitiva con este reglamento.
La carrera fue ganada por Mauro Giallombardo (Ford), escoltado por su compañero de equipo Mariano Werner (Ford). Tercero llegó Josito Di Palma con su Torino, mostrando la calidad de su manejo para subir al podio por segunda vez consecutiva.
El hijo de José Luis había sido 12º en las pruebas de clasificación y arribó segundo en su serie. Largó sexto la final y terminó tercero. Excelente.
Norberto Fontana también dio cátedra de manejo. Con muchos problemas en su Torino, apenas pudo ser 40º en las pruebas de clasificación. Pero desde que se largó su serie, comenzó a comerse rivales y llegó noveno en la segunda batería. En la final, partiendo desde el puesto 27º, siguió escalando hasta terminar 12º. Un animal.
El que peor la pasó fue Agustín Canapino, con una de las carretas que fueron los Chevrolet. Clasificó 37º el sábado y se las ingenió para llegar 11º en su serie. En la final, abandonó enseguida.
Cabe destacar que el mejor Chivo fue 19º en la final, con Mariano Altuna. Si no cambian algo en esta marca para la próxima carrera, los pilotos de Chevrolet no van a correr.
Josito ya está séptimo en el campeonato; Fontanita, décimo y Agustín, 14º, quedando momentáneamente fuera de los 12 que clasifican para los playoffs.








