(Por la Lic. Yanina Cotarelo) Los mitos sexuales son creencias que se transmiten de generación en generación y entre los pares, y que se toman como una verdad casi indiscutible. Generan confusiones frecuentes entre mujeres y hombres, padecimientos, angustias, fracasos reiterados que pueden llegar al extremo de abandonar la vida sexual o vivirla como una obligación.
Los mitos sexuales disminuyen el placer y la posibilidad de vivir una sexualidad plena. Te invito a descubrirlos.
El mito del orgasmo simultáneo: “Necesario para una buena sexualidad”
Mujeres y hombres tenemos ritmos diferentes. Este mito genera una exigencia que asegura que tener un orgasmo simultáneo es expresión de una sexualidad armónica. Pero esto no es natural. Suele ocurrir que muchas mujeres se fuerzan y no se relajan para conseguirlo, aún a expensas de no tener orgasmos ellas mismas por sentirse exigidas.
Mito sobre la masturbación: “Masturbarse es algo infantil”
Forma parte de un condicionamiento cultural que considera que la sexualidad es únicamente el coito (penetración). Por ello muchas mujeres viven auto censuradas y rechazan la masturbación. La misma es una fuente importantísima de placer, percepción corporal y de amor a sí misma. Una mujer que ha practicado la auto estimulación tiene la posibilidad de reconocer sus propias zonas de placer, y obtener un excelente conocimiento, que integrado a sus relaciones sexuales amplia su poder expresión y capacidad para compartir con su compañero.
Mito sobre el tiempo de la mujer: “Las mujeres somos lerdas”
Es frecuente que muchos hombres digan que las mujeres somos lerdas a la hora de estar dispuestas para una relación sexual. Esta afirmación tiene su base en la creencia de que la relación sexual solo es la penetración (coito centrismo). La sexualidad es mucho más amplia: incluye caricias, besos, abrazos, contacto, juegos previos; el coito es solo una parte de toda su extensión.
El ritmo de excitación de la mujer y del hombre son dispares por diferencias fisiológicas. En la preparación para el coito tanto los genitales del hombre como de la mujer se preparan llenándose de sangre. Este proceso se denomina vaso congestión y es el que permite la erección en el varón. La cantidad requerida por los genitales masculinos es la tercera parte de la que necesita la mujer para estar lista para la penetración.
Darle lugar al erotismo es fundamental para generar una adecuada excitación, incluyendo para ello todos los sentidos: tocar, oler, oír, saborear; no como algo secundario sino sumamente importante. Para nosotras la sensibilización erótica y gradual de todo el cuerpo es un requisito para un disfrute pleno.
En nuestra cultura hay muchos mitos vigentes, como por ejemplo:
-Para gozar, las mujeres necesitamos de un pene grande.
-La mujer tiene dos tipos de orgasmos.
-Si gritamos en la cama es señal de que estamos gozando.
-La sexualidad femenina se debilita con la edad.
-El sexo oral y anal son prácticas inapropiadas.
-El hombre tiene que saber qué es lo que te satisface sexualmente.
-Con los años de matrimonio o convivencia se acaba la pasión sexual.
-La mujer siempre debe estar dispuesta a satisfacer a su compañero.
Con tanta información errónea dando vueltas, un ambiente de apertura, dialogo y mutua confianza es el principio para vivir una vida sexual feliz.
Lic. Yanina Cotarelo | Psicóloga – sexóloga
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