Hasta los ladrones eran mejores antes, porque si bien no dejaban de ser delincuentes, tenían ciertos códigos.
Ahora los chorros, encima de ser delincuentes son basuras humanas, ya que no tienen límites para cometer sus ilícitos.
Esto quedó demostrado el pasado fin de semana, cuando tres jóvenes de entre 20 y 25 años se metieron en las casas de dos ancianos para robarles, sorprendiéndolos cuando estaban durmiendo.
El primer hecho ocurrió en barrio Santa Lina, en calle Batalla de San Lorenzo 285, donde reside Francisco Chazarreta, de 88 años. Los malparidos golpearon al anciano para robarle $ 120 y un reloj.
Minutos después, tres sujetos de similares características irrumpieron en la vivienda ubicada en calle Martín Fierro 903, de Villa Sanguinetti, a unas siete cuadras del hecho anterior. Allí redujeron a una pobre anciana de 94 años, Estela Stefanía Buzzalino, a la que le taparon los ojos con una cinta, la amenazaron y le exigieron dinero en efectivo. Le robaron $ 200.
Según el comisario Mario Demaestri, jefe de la Sub DDI de Arrecifes, todo indica que los sujetos que cometieron ambos robos son los mismos. “En el primero de los casos amenazaron al anciano con un martillo, golpeándolo en el estómago; y a la anciana la amenazaron con un cuchillo”.









