Anoche, en una nueva sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Arrecifes, se trató el ya conocido veto del intendente Dr. Daniel Bolinaga a la ordenanza del medio boleto estudiantil, aprobado por los concejales de la oposición.
Como era de esperar, los cuatro bloques que aprobaron dicho proyecto salieron a rechazar duramente el veto, aunque ninguno rebatió con argumentos sólidos la ilegalidad de la ordenanza, detallada claramente por el Intendente fundamentando el rechazo.
El socialista Walter Bochatay fue enérgico en su rechazo al veto, pero en su discurso mezcló las cámaras de seguridad, el bacheo en las calles, el basural, el tránsito en la ciudad, la Fiesta del Automovilismo y hasta el 75º aniversario del Turismo Carretera.
El concejal de Unión-PRO, Roberto Donnola, puso como ejemplo a un sobrino que tiene una beca en Alemania y no puede comprar dólares al precio oficial, relacionando ese hecho con el veto y la “degradación de la educación” que él considera se viene produciendo.
El radical Carlos Mondino, por su parte, dijo que “tampoco es tanto” el presupuesto que se necesita y resaltó en más de una oportunidad que el medio boleto “es para el año que viene”, precisamente lo que no se puede hacer desde el Concejo Deliberante: generar un gasto para un presupuesto que no existe.
Germán Olaeta, del bloque Coalición Todos por Arrecifes (¿existe este partido?), simplemente manifestó su rechazo al veto y pidió el pase a comisión, sin decir por qué. Mejor.
El oficialismo, en tanto, respaldó el veto del Intendente con los mismos argumentos explicados por el Dr. Bolinaga y a partir de ahí se generó un duro debate y un cruce de acusaciones que derivó hacia los más diversos temas. Pero nunca, en ningún momento y en ningún discurso, nadie pudo rebatir seriamente los fundamentos legales por los cuales el jefe comunal rechazó el veto.









