Una auténtica masacre ya ha producido el uso de fentanilo contaminado en la Argentina, con más víctimas fatales que la tragedia de Once, que los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel o que la desaparición dsl submarino ARA San Juan, entre otras grandes tragedias.
Este martes se confirmó que ya son 97 los muertos con nuevos casos en Formosa, Córdoba, Santa Fe y Bahía Blanca, y se investiga si hay más.
Además, una fiscalía investiga la actuación de la ANMAT sobre los laboratorios. Se revisarán los últimos 5 años de actuación del organismo. Ordenaron una pericia por supuesto desvío para el narcotráfico.
El fentanilo es utilizado en anestesia y, en este caso, contaminado por una bacteria, ha producido la muerte en un centenar de pacientes.
EXTRAÑAMENTE SIN PROCESADOS
Hasta la fecha, no hay procesados por esta causa, aunque sí 24 imputados. Este martes, el juez Ernesto Kreplak ordenó una pericia en la Facultad de Ciencias Exactas de La Plata para para analizar la composición de una ampolla y buscar pistas sobre el circuito de la droga.
Al juez a cargo del caso se lo acusa de “pisarlo” por ser el hermano del ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, territorio donde se inició la masacre por la producción de fentanilo contaminado.
La causa se disparó en marzo, cuando el Ministerio de Seguridad realizó una inspección en los laboratorios involucrados en la investigación. Entonces se detectó un stock de cinco kilos de fentanilo: cuatro kilos y medio fueron encontrados en HLB Pharma y el medio kilo restante en Laboratorios Ramallo. Según los registros, otros cuatro kilos ya habían sido utilizados para la producción de ampollas para uso en hospitales.
Los dueños de los laboratorios apuntados tienen prohibido salir del país. En principio, sostienen que hubo un sabotaje, incluso apuntan a un exdiputado provincial, Andrés Quinteros, quien aseguran intentó robar ampollas para venderlas en el mercado negro. Y luego ocurrieron los casos de fentanilo contaminado.
En tanto, una línea de investigación apunta a descifrar si parte de la producción de los laboratorios HLB y Ramallo no fue destinada a la venta ilegal en el mercado negro.
El principal acusado es Ariel García Furfaro, responsable de los laboratorios exintegrante del equipo que el entonces presidente Alberto Fernández envió a Rusia para la compra de las vacunas Sputnik contra el Covid.
El 16 de mayo pasado, el municipio de San Isidro rechazó el pedido de habilitación del laboratorio HLB. Incluso hay una denuncia por falsificación de documentos contra la empresa para poder seguir funcionando.
ALLANAMIENTO Y DESAPARICIÓN
El 13 de marzo, el juez Kreplak recibió una denuncia formal y, al día siguiente, ordenó un allanamiento en los laboratorios. Sin embargo, para sorpresa de los investigadores, los cinco kilos de fentanilo que figuraban en stock ya no estaban.
Los responsables de la empresa aseguraron que el material había sido desechado por estar vencido, y presentaron un acta notarial que, en principio, acreditaría esa versión.
Entretanto, la semana pasada el kirchnerismo evitó la formación de una comisión parlamentaria para que investigue el fentanilo contaminado.









