
La Unión Cívica Radical de Arrecifes organizó, con motivo del Día del Niño, una recorrida por la ciudad con lo que denominaron “La Casilla de la Alegría”.
Con disfraces de personajes de la tele y repartiendo cuadernillos para colorear y golosinas, visitaron todos los espacios públicos de la ciudad, que se encontraban inundados de chicos celebrando su día. Además, visitaron a los niños internados en el Hospital Municipal.
La idea de la nueva comisión directiva del radicalismo local, encabezada por Javier Olaeta, fue saludable, muy buena; salió bárbara porque el excelente clima acompañó la jornada.
Lamentablemente la pifió el concejal Javier Braña, empañando una excelente acción mezclándola con su resentimiento político: “El Gobierno municipal no hizo el tradicional festejo en el Estadio porque no es un año electoral. Seguro que el año que viene van a tirar fuegos artificiales, van a aparecer los payasos y los colchones inflables”, disparó en declaraciones a radio GEN.
Con la satisfacción de haberles dado una alegría a los chicos, alcanzaba, ¿no?









