La escuela secundaria es la última etapa de la educación obligatoria en la Argentina y enfrenta una crisis que se acentuó en el tiempo, llegando a una grave crisis en los últimos años. Apenas 10 de cada 100 estudiantes que empezaron primer grado en 2013 llegaron al final de la Secundaria en 2024 en tiempo y forma. Se trata de un momento crucial para la formación de los estudiantes, pues allí sentarán las bases de conocimiento tanto para el desarrollo académico en el nivel superior como así también para la inserción en el mundo del trabajo; además de la adecuada integración social.
Los alarmantes datos se publicaron este jueves en el informe “Índice de Resultados Escolares: ¿cuántos estudiantes llegan al final de la secundaria en tiempo y forma?”, elaborado por Argentinos por la Educación (AE), con autoría de María Sol Alzú, Martín Nistal y Víctor Volman.
El análisis, realizado a partir de los resultados del Relevamiento Anual y las pruebas Aprender 2024 de Secundaria, mostró una tendencia alarmante: entre 2009-2020, 16 de cada 100 estudiantes lograron terminar la secundaria en tiempo y entre 2011-2022 lo concretaron 13 alumnos. Es decir, cada nueva cohorte egresa con menos competencias (ver Gráfico 1).
Además se observó que las brechas provinciales son notorias. Por un lado, la Ciudad de Buenos Aires encabeza con 23 de cada 100 estudiantes que terminan en tiempo y forma, seguida por Tierra del Fuego y Córdoba (13). En tanto, Chaco (3) y Santiago del Estero, Misiones y Catamarca (4) son los distritos con peores guarismos.

De acuerdo al informe de AE (ver Gráfico 2), entre 2022 y 2024 el porcentaje de estudiantes que alcanzaron niveles satisfactorios y avanzados en Lengua mejoró en casi todas las provincias del país, con aumentos especialmente significativos en Chaco (+12,5 puntos), La Rioja (+8,7) y la Ciudad de Buenos Aires (+8,6). “Casos como esto nos demuestran que cuando se pone un tema en agenda, se generan consensos alrededor de problemáticas bien puntuales y definidas, las agujas se mueven y los cambios positivos aparecen, nos habla de muchísima resiliencia que tiene nuestro sistema y de mucha plasticidad”, aseguró la especialista.
Mientras se registra una mejora en Lengua, en Matemática hubo una merma importante en los niveles de aprendizajes satisfactorios, de acuerdo a las cifras pruebas Aprender 2024. En esta materia todas las jurisdicciones registraron caídas en el desempeño de 5,5% en el promedio nacional a excepción de Formosa.
El caso de la Ciudad de Buenos Aires es uno de los más llamativos: lidera las mejoras en Lengua, pero al mismo tiempo experimenta la mayor caída en Matemática (-8,7 puntos). Algo similar ocurre en Neuquén y Córdoba, donde el progreso en Lengua convive con retrocesos importantes en Matemática.
Al respecto, este medio consultó a Romina Busain, profesora de Matemática, quien indagó sobre las causas que llevaron a la caída en los niveles de aprendizajes mínimos en la materia. “El retroceso específico en los aprendizajes de esta área durante el período 2013-2024 responde a características intrínsecas de la disciplina que la hacen particularmente vulnerable a las disrupciones educativas. La matemática presenta una naturaleza altamente secuencial donde cada concepto se construye sobre el anterior, lo que significa que las lagunas conceptuales se amplían exponencialmente” afirmó.
Busain remarcó que “a diferencia de Lengua, donde se pueden compensar déficits más fácilmente, la Matemática requiere corrección inmediata de errores y una progresión cuidadosa que el contexto pandémico no pudo garantizar”.







