COMUNICADO:
Después de 32 años de servicio ininterrumpido, el transporte escolar de Roberto Adolfo Baratini, hacia la Escuela de Educación Agraria N°1 “Martín Fierro” finaliza de manera definitiva.
La decisión ha sido tomada por su dueño Roberto Adolfo Baratini, por motivos personales y profesionales, y con el acompañamiento y pedido de su familia.
Por este motivo, queda cancelada la reunión prevista para el 25 de febrero a las 20.30 en la plaza Héroes de Malvinas y el servicio NO retomará actividades el 2 de marzo del presente año, ni en adelante.
A continuación, sus palabras:
“Hay decisiones que cuestan más que cualquier madrugada fría. Y ésta es una de ellas. Durante 32 años mi vida tuvo un horario, un camino y muchas caras conocidas esperando en cada parada. No era solo arrancar el motor. Era empezar un día lleno de responsabilidades, de saludos medio dormidos, de mochilas cargadas de sueños.
Vi subir niños y niñas que con el tiempo se convirtieron en hombres y mujeres capaces de lograr cosas maravillosas. Escuché risas, confidencias, preocupaciones antes de un examen, alegrías después de una buena nota. Compartí silencios en mañanas de invierno y charlas interminables en el regreso.
Cada familia que confió en mí me entregó lo más valioso que tenía. Y eso fue un honor. Fue un compromiso que llevé en el corazón todos los días.
A los padres, gracias por la confianza durante más de tres décadas. A los docentes, preceptores y equipo institucional, gracias por el respeto y el acompañamiento constante. A los alumnos, no hay palabras para describir estos 32 años de servicio, solo me queda decir gracias. Ustedes fueron el motor verdadero que con sus almas impulsaron el motor de mi corazón para día a día realizar el servicio.
No cierro solo un servicio, cierro una parte enorme de mi vida. Cierro madrugadas, caminos rurales, soles saliendo en silencio, lluvias golpeando el parabrisas. Pero no cierro los recuerdos, no cierro el cariño, no cierro todo lo vivido.
El transporte deja de circular, pero cada kilómetro recorrido quedó guardado en mi corazón y cada visita al campo, en la memoria de cada alumno. Porque los vehículos se detienen, los caminos se terminan, los ciclos se cierran, pero el amor y la huella que uno deja en la vida de los demás… eso no se apaga nunca.
Roberto Adolfo Baratini








